Las buenas personas, luchadoras, honestas, dispuestas a darlo todo por defender sus principios ni abundan ni nos sobran. Por eso es especialmente triste la muerte de Nelson Mandela. Entre sus grandes frases me quedo con esta:
«No me preocupan los gritos de los deshonestos, de la gente sin escrúpulos y de los delincuentes, más me preocupa el silencio de los buenos»
Hoy queda en silencio la voz de uno de los buenos, pero no su legado. Sirva este día para honrar toda su trayectoria y su lucha por los Derechos Humanos.
DEP Nelson Mandela